¿Tu pequeño está pasando del biberón a la taza? Esta taza Sippy es perfecta para el entrenamiento. Es a prueba de fugas, así que no tendrás que limpiar charcos cada dos por tres. Tiene asas fáciles de agarrar para sus manitas, y una escala de medidas para que controles cuánto toma. Está hecha de PP (polipropileno) sin BPA, así que es segura y no tiene olor. El diseño es súper lindo, con formas divertidas que les encantan a los niños. Mide unos 12 x 10.5 cm y pesa solo 52 gramos, así que es ligera y portable. Se puede llevar a cualquier lado: en casa, al parque, de viaje… Incluso es un regalo genial para cumpleaños, Navidad o el Día del Padre. Viene 1 unidad. Ojo: los colores pueden variar un poco por la pantalla. ¡Haz que beber agua o leche sea más divertido y menos caótico!